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Blog Tecnología

Hasta 5 años de prisión y una multa de 250.000 dólares por intentar sabotear una fábrica de baterías Tesla

marzo 25, 2021

El año pasado, en julio más precisamente, Tesla casi fue víctima de un cortar a tajos. De hecho, la empresa fue el objetivo de una hacker ruso. Afortunadamente, gracias a la cooperación de un empleado de Tesla, a quien el hacker intentó sobornar, el intento de ciberataque no tuvo éxito.

Y recientemente, el hacker ruso, que se hace llamar Egor Igorevich Kriuchkov, detenido desde agosto de 2020, finalmente reconoció los hechos. A título informativo, este último corre el riesgo de 5 años de prisión y una multa por un importe de 250 000 $.

Créditos de Pixabay

Kriuchkov y sus colegas tenían en la mira plantas de fabricación de baterías de la firma Tesla. Como recordatorio, uno de los empleados de la planta objetivo rechazó una gran suma y, en cambio, prefirió ayudar al FBI para frustrar el intento de Kriuchkov y sus cómplices.

Kriuchkov quería tomar el control de una fábrica de baterías

Selon les informations partagées, muni d’un visa de tourisme, le hacker russe, âgé 27 ans, est arrivé aux États-Unis fin juillet 2020. Kriuchkov est alors entré en contact avec le salarié de Tesla par l’intermédiaire d’une connaissance en común. Después de hablar repetidamente con el empleado, Egor Igorevich Kriuchkov finalmente le ofreció un trato.

Por la suma deun millón de dólares, pagadero en Bitcoin o en efectivo, este empleado tuvo que instalar un Secuestro de datos en el Red de computadoras de una fábrica de baterías Tesla ubicada en Nevada (Estados Unidos). Solo una clave de software, en poder de Kriuchkov y su equipo, podría haber solucionado el problema.

El analista de seguridad cibernética Brett Callow dijo que los matones probablemente querían robar secretos comerciales. Pero contra todo pronóstico, este empleado rechazó la oferta y notificó al FBI. Lo que llevó al arresto de Egor Igorevich Kriuchkov.

Con otro empleado, el intento de Kriuchkov habría funcionado.

Al declararse culpable, este hacker ahora enfrenta hasta 5 años de prisión y una multa particularmente considerable por este ciberataque fallido.

Sin embargo, cabe señalar que otros empleados de Tesla ya han sido vinculados a casos de sabotaje interno o espionaje. Sin embargo, esta es la primera vez que uno de ellos elige el camino correcto.

De hecho, hace 2 años, un empleado admitió haber intentado robar un código fuente de la opción de piloto automático Tesla y, según los informes, este último tenía la intención de venderlo a los chinos. Y en 2020, otro empleado intentó sabotear una fábrica de la firma, esta vez ubicada en California.

Está claro que durante este ciberataque fallido, Kriuchkov se topó con la persona equivocada. Elon Musk, el CEO de Tesla, no dejó de agradecer a este empleado modelo, a través de un Pío.