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Un huracán espacial detectado sobre el Polo Norte

marzo 9, 2021

¿Quién no ha oído hablar de los huracanes que a menudo causan estragos en partes del mundo como Estados Unidos o el Mar Caribe? Este es un fenómeno que ocurre en la parte baja de la atmósfera y generalmente produce poderosos sistemas climáticos que giran alrededor de un centro relativamente tranquilo. Un huracán también va acompañado de fuertes vientos y lluvias que pueden causar muchos daños en muy poco tiempo. Pero, ¿alguna vez ha oído hablar del huracán espacial? De hecho, es un fenómeno similar, pero que tiene lugar en la parte más alta de la atmósfera.

Un estudio reciente publicado en la revista Nature Communications informa el primer avistamiento de un huracán espacial por científicos. La detección del fenómeno tuvo lugar en realidad el 20 de agosto de 2014, pero acaba de ser revelado por un análisis retrospectivo realizado por investigadores de la Universidad de Shandong en China.

Créditos de Pixabay

Los datos mostraron que el huracán apareció sobre el Polo Norte y tenía un diámetro de 1000 km. Su altitud era de entre 110 y 860 km, y estaba hecho de plasma con varios brazos espirales que giraban en sentido antihorario y a velocidades de hasta 2100 m / s. En cuanto a su centro, estaba casi inmóvil, recordando los huracanes que solemos ver.

Este descubrimiento es bastante extraordinario ya que nunca hemos podido observar tal fenómeno. Según el físico ambiental espacial Mike Lockwood de la Universidad de Reading en el Reino Unido, hasta ahora no era seguro que los huracanes de plasma espacial realmente existieran. Entonces, poder probar su existencia con tal observación es realmente asombroso.

Los efectos de un huracán espacial

La gran diferencia entre los huracanes regulares y los huracanes espaciales es que estos últimos vierten una lluvia de electrones en la ionosfera. Esto hace que se forme una aurora gigante con forma de ciclón debajo del huracán. El huracán observado en el Polo Norte duró un total de 8 horas y transfirió grandes cantidades de energía a la ionosfera.

Lo que sorprendió a los científicos en relación con el fenómeno observado fue el silencio en la atmósfera. Por lo general, cuando las partículas cargadas ingresan a la ionosfera, produce auroras verdes en las latitudes elevadas de la Tierra. Pero durante el evento, las condiciones solares fueron relativamente silenciosas.

Para obtener respuestas sobre la causa del huracán, los investigadores recurrieron al modelo. Según Lockwood, las tormentas tropicales están asociadas con grandes cantidades de energía, por lo que los huracanes espaciales deben ser creados por transferencias rápidas e inusuales de energía del viento solar y partículas cargadas. Los científicos han modelado el fenómeno de reconexión de líneas de campo magnético que pueden transferir energía de los vientos solares a la magnetosfera y la ionosfera. Descubrieron que un campo magnético interplanetario reconectado podría producir el fenómeno incluso con una baja tasa de viento solar. Este bajo nivel de viento solar podría incluso estar en la base del fenómeno ya que permite tener reconexiones más eficientes.

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Que significa este descubrimiento

Según los científicos, el descubrimiento del huracán espacial significa en primer lugar que este tipo de fenómeno podría ser más frecuente de lo esperado. También podría tener algunas implicaciones a nivel de la Tierra. De hecho, saber hoy que las auroras boreales también pueden ser producto de huracanes espaciales, esto ayudará en la identificación de estos últimos.

El descubrimiento también muestra que aunque las condiciones geomagnéticas son relativamente tranquilas, el espacio puede exhibir un clima extremo que puede afectar la vida en la Tierra. Los huracanes espaciales pueden, por ejemplo, tener efectos significativos en el movimiento de los satélites o incluso crear perturbaciones en el campo de las comunicaciones de alta frecuencia y la navegación por satélite.

En cualquier caso, este descubrimiento demuestra que aún quedan muchas cosas por descubrir sobre nuestro planeta.