Saltar al contenido
Blog Tecnología

¿Pronto una vacuna contra el SIDA?

abril 25, 2021

Actualmente, alrededor de 38 millones de personas están infectadas por el VIH en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2019 se registraron 1,7 millones de nuevas infecciones y se informaron 690.000 muertes relacionadas con el VIH. Aunque los científicos han estado trabajando durante varias décadas en posibles remedios para combatir el virus, aún no se ha desarrollado una vacuna adecuada.

Sin embargo, tras el éxito de un ensayo clínico de fase 1, un nuevo enfoque de vacunación podría ser eficaz contra el VIH. Según la explicación, una serie de inyecciones activarían el desarrollo de células inmunes raras llamadas células B circulantes que, a su vez, producirán anticuerpos llamados bnAbs capaces de neutralizar el VIH.

Créditos de Pixabay

Los científicos detrás de este estudio creen que el mismo enfoque podría usarse para desarrollar vacunas contra otros patógenos responsables de enfermedades como la malaria, la influenza, el dengue, la hepatitis C o el Zika.

Un virus con una estructura compleja.

La principal razón por la que los investigadores han luchado por desarrollar una vacuna contra el VIH es la presencia masiva de moléculas de azúcar en la superficie de la vacuna, lo que evita que se activen las respuestas inmunitarias. Además, aunque hay piezas expuestas, son muy variables.

Al igual que el SARS-CoV-2, el VIH también tiene proteínas en punta en su superficie externa para que pueda ingresar a las células huésped. Según William Schief, director ejecutivo de la Iniciativa Internacional de Vacunas contra el SIDA (IAVI) y profesor e inmunólogo del Instituto de Investigación Scripps en La Jolla, California, la proteína de pico del VIH es mucho más “furtiva”. De hecho, gracias a la rápida mutación de los genes que forman la espícula, el VIH tiene actualmente alrededor de cincuenta millones de cepas en todo el mundo. Por tanto, es poco probable que los anticuerpos dirigidos a una cepa particular sean igualmente eficaces contra otras cepas.

A nivel de las espículas del VIH, sin embargo, hay partes de difícil acceso que no cambian mucho y donde pueden unirse anticuerpos neutralizantes llamados bnAbs. Estos anticuerpos pueden ser producidos naturalmente por personas con infección por VIH, pero es muy poco común. Sin embargo, esta producción natural puede brindar a los investigadores la posibilidad de identificar la zona donde los anticuerpos pueden unirse al virus y así desarrollar “inmunógenos” que se integrarán en las vacunas.

Resultados prometedores

Según la explicación, no todas las células inmunitarias pueden producir anticuerpos bnAbs. Una sola célula llamada “célula B circulante” es la única capaz de producirla. Esta célula en sí es el resultado del desarrollo de un tipo raro de célula inmunitaria inmadura llamada “célula B ingenua”. Según Schief, solo una entre un millón de células B ingenuas tendría este potencial.

La investigación de Schief y su equipo consistió en desarrollar una vacuna que podría activar las células B vírgenes utilizando una técnica llamada “selección de línea germinal”.

En el estudio, científicos de la Universidad George Washington en Washington, DC y del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, WA, reclutaron a 48 voluntarios adultos sanos. Los participantes recibieron dos dosis de la vacuna o dos dosis de placebo. Según el informe, las células B vírgenes se activaron en el 97% de las personas que recibieron la vacuna.

Luego, se debe administrar una serie de inyecciones para crear una inmunidad efectiva contra el virus. Por lo tanto, la primera inyección tendrá la función de despertar las células B vírgenes, mientras que las inyecciones posteriores harán que las células B circulantes resultantes produzcan bnAbs.

Por el momento, los resultados del estudio aún no se han publicado en una revista científica. Por otro lado, dado que el ensayo involucró a pocos participantes, se necesita más investigación para desarrollar y probar los próximos pasos. En cualquier caso, este ya es un gran paso hacia el desarrollo de una vacuna contra el VIH.