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La divertida evolución de los humanos

marzo 10, 2021

A diario se nos recuerda que debemos beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, lo que a veces no es obvio ya que hay días en los que bebemos menos y otros en los que bebemos, bebamos más. Sin embargo, ¿sabías que aunque estos 1,5 litros de agua nos parezcan sustanciales, esto es poco comparado con el consumo de agua de otros primates?

Un estudio publicado en Current Biology ha revelado que, aunque consumimos muchas más calorías que nuestros compañeros primates debido a nuestros cerebros más desarrollados, nuestro consumo de agua es, no obstante, la mitad que el de ellos.

Créditos de Pixabay

De hecho, el cuerpo humano procesaría 3 litros de agua, o alrededor de 12 tazas de agua por día, mientras que los chimpancés, bonobos y gorilas en los zoológicos beben el doble.

La necesidad de agua de los seres humanos ha disminuido gradualmente

Estos resultados sorprendieron a los científicos porque los humanos tienen 10 veces más glándulas sudoríparas que los chimpancés y son más activos que los simios. Sin embargo, incluso teniendo en cuenta la temperatura exterior, la forma del cuerpo y los niveles de actividad, los científicos han descubierto que los seres humanos todavía necesitan poca agua para mantener un equilibrio saludable, informa ScienceAlert.

El antropólogo evolucionista Herman Pontzer de la Universidad de Duke, autor principal del estudio, explicó que “ Solo poder pasar un poco más de tiempo sin agua habría sido una gran ventaja, ya que los primeros humanos comenzaron a ganarse la vida en los paisajes áridos de la sabana. “. Así, los primeros homínidos habrían encontrado una o más formas de conservar sus fluidos corporales para poder viajar desde la selva hacia regiones más áridas.

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Nuestra comida y nuestra nariz tendrían un papel que jugar en esta evolución.

Sin embargo, los científicos no saben exactamente cuándo tuvo lugar esta “evolución”. Sin embargo, al realizar su investigación, los investigadores encontraron que no importa qué litro de agua consumieran los humanos, la proporción total de agua a energía se mantuvo en 1,5 mililitros por cada caloría consumida.

Según los investigadores, la respuesta de sed del cuerpo humano se ha reajustado con el tiempo para permitirnos necesitar poca agua en comparación con los primates. Además, mientras que los monos obtienen la mayor parte del agua de los alimentos vegetales, los humanos comen alimentos menos húmedos, por lo que no puedes sobrevivir tres días sin agua, lo que Pontzer llama “hojas verdes”.

Además, los científicos argumentan que la razón por la que gastamos menos agua puede estar relacionada con el Homo erectus, que tenía una nariz prominente hace unos 1,6 millones de años. Por lo tanto, nuestras fosas nasales más ventiladas en comparación con el hocico más plano de los monos contribuirían a la evaporación de menos agua en nuestro cuerpo. En cualquier caso, los científicos planean realizar más estudios para comprender mejor cómo logramos ahorrar agua.