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¿Invernaderos espaciales para solucionar la crisis alimentaria en la Tierra?

febrero 20, 2021

La investigación espacial incluye un componente en el que los científicos ponen la esperanza: la cultura en gravedad cero. El proyecto de investigación StarLab, iniciado por Nanoracks, tiene como objetivo resolver de manera sostenible el problema del hambre en la Tierra. Por tanto, los invernaderos espaciales podrían ser la solución a sus desastrosas consecuencias. Esto reduciría, en menor medida, los efectos nocivos del cambio climático.

Nanoracks, por tanto, quiere producir alimentos resistentes en invernaderos en órbita. Décadas de investigación han demostrado que el ADN de las plantas muta en condiciones extremas en el espacio, lo que permite explotar nuevas variedades capaces de crecer en condiciones áridas.

Créditos de Pixabay

Además de los productos alimenticios, el grupo quiere desarrollar nuevos tipos de bacterias y microbios en el espacio para su posterior estudio.

Experiencias concluyentes

Según StarLab, determinados productos agrícolas podrían prosperar en entornos muy hostiles, y así solucionar la crisis alimentaria crónica de nuestro planeta. La investigación se llevará a cabo en pequeñas instalaciones de invernaderos con el fin de establecer estaciones independientes que orbitan la Tierra en los próximos cinco años.

La investigación china ya ha desarrollado, desde la década de 1990, más de 200 variedades de plantas cuyo ADN ha mutado en el espacio. Dichas variedades incluyen vegetales, trigo, maíz y soja. A partir de ellos, los investigadores chinos pudieron diseñar productos más fértiles con valores nutricionales más ricos a pesar de una posible falta de agua o temperaturas más altas.

¿El fin del hambre en el mundo?

El objetivo de esta investigación es lograr una producción de alimentos sostenible y confiable en el espacio. Además del impacto positivo de estas plantas en la dieta mundial, los científicos también tienen como objetivo desarrollar sistemas que puedan proporcionar oxígeno, agua y alimentos a los futuros exploradores de Marte.

La ventaja de las plantas probadas en el espacio es que son menos propensas a las enfermedades y no requieren tanta agua como una planta normal. La evolución genética de estas nuevas variedades resulta de su exposición a la radiación en el espacio, así como de la ausencia de gravedad.

De cualquier manera, una mejor gestión de las materias primas, con miras a reducir drásticamente el desperdicio de alimentos, resolverá en parte el problema de la hambruna en el mundo. Lo mismo ocurre con un perfecto dominio de la agricultura sostenible.