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Hace 25.000 años también luchamos contra los coronavirus

mayo 1, 2021

Según un nuevo estudio, los antepasados ​​de las personas que actualmente viven en el este de Asia pueden haber sido infectado con un antiguo coronavirus hace 25.000 años. Posteriormente, la lucha contra el virus habría durado varios milenios.

Según David Enard, autor principal del estudio y profesor asistente de ecología y evolución en la Universidad de Arizona, históricamente las poblaciones humanas se han enfrentado a infecciones virales. Según sus explicaciones, los virus han contribuido en gran medida a la selección natural en los genomas humanos. La razón es que es muy probable que los genes que han aumentado las posibilidades de supervivencia de los seres humanos frente a los patógenos se transmitan a las nuevas generaciones.

Créditos de Pixabay

Las herramientas modernas han permitido a los científicos identificar huellas dactilares de patógenos antiguos en el ADN de las personas que viven en la actualidad, incluida la determinación de cómo resultaron en la selección natural. La información obtenida contribuirá entonces a obtener otras indicaciones que podrían ayudar a predecir futuras pandemias.

Interacciones entre virus y proteínas

Durante el estudio, Enard y su equipo analizaron los genomas de 2.504 personas de 26 poblaciones diferentes de todo el mundo. Los datos se obtuvieron de una base de datos pública.

En el cuerpo humano, para que el virus se replique dentro de las células, debe poder interactuar con cientos de proteínas diferentes. Según los científicos, se sabe que un conjunto de 420 proteínas interactúan con los coronavirus. Entre estas proteínas, 332 pueden interactuar con el SARS-CoV-2, el virus responsable del Covid-19. Si bien muchas de estas proteínas ayudan al virus a replicarse en las células, algunas pueden ayudar a combatirlo.

Según las explicaciones, los genes que codifican estas proteínas a menudo sufren mutaciones aleatorias. Si un gen obtiene una ventaja durante la mutación, por ejemplo, una mejor capacidad para combatir un virus, es muy posible que esta característica se transmita a la siguiente generación. Esto podría explicar el descubrimiento de varios genes que pueden interactuar con los coronavirus en personas del este de Asia. Es gracias a estas mutaciones que modificaron la cantidad de proteínas producidas por las células que fue posible que los ancestros de esta población se volvieran más resistentes al virus antiguo.

Los científicos descubrieron que hace 25.000 años, las variantes genéticas que codifican 42 de las 420 proteínas estudiadas comenzaron a aumentar en frecuencia. La propagación de variantes beneficiosas habría continuado hasta hace unos 5.000 años. Los investigadores creen que el virus siguió amenazando a estas poblaciones durante bastante tiempo.

Adaptación genética en humanos

Joel Wertheim, profesor asociado del Departamento de Medicina de la Universidad de California en San Diego, que no participó en la investigación, dijo que el estudio presenta una investigación fascinante sobre cómo y cuándo los coronavirus producen la adaptación en humanos. Sin embargo, dijo que era muy difícil decir si el virus que causó este desarrollo era realmente un coronavirus, aunque esta sigue siendo una teoría bastante plausible.

Por otro lado, Enard no negó que el antiguo patógeno que golpeó a estas viejas poblaciones puede pertenecer a otro grupo de virus que pueden interactuar con las células humanas de la misma forma que los coronavirus.

Con respecto a la resistencia al virus SARS-CoV-2, Enard dijo que no había evidencia de que estas antiguas adaptaciones genéticas pudieran proteger a las poblaciones actuales de las infecciones por este virus. Hizo hincapié en que los factores sociales y económicos como el acceso a la atención médica juegan un papel más importante que los genes.