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El efecto inesperado de los viajes espaciales

abril 6, 2021

En los próximos años, los viajes espaciales se volverán más democráticos. Por emocionante que parezca, debe recordarse que tales expediciones pueden tener un impacto en la fisiología y la salud humanas. Son muchos los estudios que tratan este tema. Uno de ellos fue realizado por investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston, EE. UU.

Luego revelaron que los viajes espaciales podrían modificar el cerebro humano. En la actualidad, los científicos del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas se han interesado por esta cuestión. Dentro un nuevo estudio publicado en la revista Circulation, llamaron nuestra atención sobre otro efecto de los viajes espaciales.

Créditos de Pixabay

Según ellos, pasar demasiado tiempo en el espacio reduce el tamaño de nuestro corazón.

El caso de Scott Kelly

Los autores de este estudio se centraron en el caso de Scott Kelly. Se sabe que este astronauta pasó un año a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), de 2015 a 2016. Después de regresar a la Tierra, los investigadores notaron un cambio en su corazón. Según ellos, se habría encogido.

Los expertos dijeron que se debía a la falta de gravedad. Por tanto, el corazón no tiene que bombear con tanta fuerza como en la Tierra. Como cualquier otro músculo, pierde su forma física con un uso menos intenso. Este cambio se produjo a pesar de que Scott Kelly entrenaba casi todos los días a bordo de la ISS.

Un astronauta sano

El Dr. Benjamin D. Levine, del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, dijo que el estrechamiento del corazón de Scott Kelly no tuvo ningún impacto en su condición.

“Su corazón se ha adaptado a la gravedad reducida. No encontró ningún mal funcionamiento. El exceso de capacidad no se ha reducido a un nivel crítico. Se ha mantenido razonablemente en forma. Su corazón se encogió y se atrofió como era de esperar al ir al espacio. “

Este no es el único cambio que los astronautas deberían esperar una vez en el espacio. También se sabe que tienen cabezas hinchadas, globos oculares aplastados y huesos debilitados.

Recientemente, la NASA financió un estudio para rastrear la salud cardíaca de otros 10 astronautas que pasaron un año en el espacio.