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El asteroide que mató a los dinosaurios habría dado a luz a las selvas tropicales

abril 25, 2021

Después de pasar veinte años recolectando y analizando hojas y pólenes fosilizados que datan de la era de los cetáceos, un equipo de investigadores ha concluido que el asteroide que exterminó a los dinosaurios ha cambiado radicalmente la vegetación de la Tierra. El impacto habría transformado la escasa cubierta vegetal, principalmente de coníferas, en este ecosistema húmedo y biodiverso tal como lo conocemos hoy.

El estudio analizó una muestra de pólenes fósiles encontrados en los bosques colombianos hace 66 millones de años. Aunque los datos sobre una región en particular son limitados, los científicos creen que esta transformación se aplicó, probablemente de diferentes maneras, a otras regiones forestales.

Créditos de Pixabay

Los resultados del estudio se publicaron originalmente en la revista Ciencias, el pasado 1 de abril. La investigación fue realizada por un equipo del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI) en Panamá y el Negaunee Institute for Plant Conservation Science and Action en el Chicago Botanic Gerden.

El impacto dio paso a las plantas con flores

Concretamente, los investigadores analizaron 6.000 hojas y 50.000 fósiles. Esta secuencia representa la biodiversidad del bosque colombiano entre 72 y 58 millones de años atrás. Los datos les permitieron saber qué sucedió antes y durante el impacto.

“Los bosques desaparecieron por el desastre ecológico… y luego la vegetación que regresó estuvo dominada principalmente por plantas con flores. “

Mónica Carvalho, primera autora y becaria postdoctoral conjunta en STRI y la Universidad del Rosario en Colombia

¿Y si los dinosaurios impiden que los bosques crezcan adecuadamente?

Los científicos han propuesto algunas hipótesis para explicar este cambio. Primero, es posible que la desaparición de los dinosaurios favoreciera el desarrollo de densos bosques. De hecho, algunos de estos animales prehistóricos eran grandes consumidores de plantas y pisoteaban la maleza.

Otra posibilidad es que simplemente haya habido una extinción selectiva de coníferas en los trópicos. Habrían tenido más dificultades para adaptarse que otras plantas más productivas.

Finalmente, es probable que los desastres naturales que siguieron a la colisión tuvieran un impacto positivo en la calidad del suelo. Por ejemplo, los tsunamis habrían traído elementos ricos en carbono del fondo del océano. Los incendios habrían emitido cenizas a la atmósfera, que luego se asentaron gradualmente en la superficie y enriquecieron el suelo.

Por supuesto, también es posible que las tres hipótesis, o dos de ellas, sean todas verdaderas. Actualmente, los científicos están tratando de verificarlos.