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Blog Tecnología

Los australianos pueden aprender a vivir sin Google

febrero 15, 2021

El gigante estadounidense Google y el gobierno australiano están iniciando un verdadero enfrentamiento para encontrar una solución a la crisis que enfrentan los medios australianos. Las autoridades australianas están pidiendo a la firma Mountain View que devuelva parte de las ganancias que obtiene al incluir en sus páginas de noticias extractos de artículos de periódicos australianos. El motor de búsqueda, como Facebook, cree que las medidas defendidas por el gobierno australiano son inaceptables.

En esta situación, los gigantes de la web están acusados ​​de compartir el dinero invertido en publicidad online mientras que los medios australianos se quedan atrás. Canberra luego planea imponer un “código de conducta vinculante” para regular las relaciones entre los medios australianos y la marca estadounidense.

Una página de búsqueda abierta en Google Chrome

Foto de Christian Wiediger – Unsplash

Luego siguió un verdadero clamor del lado de Google amenaza con bloquear su motor de búsqueda en el pais.

Una respuesta a los efectos de la pandemia

Las demandas del gobierno australiano se basan en un historial europeo. Los gigantes de Internet, hace unos años, reconocieron el derecho conexo de los editores de prensa e iniciaron su remuneración.

Las autoridades australianas se proponen defender los intereses de la prensa australiana, aunque solo sea para permitirles sobrevivir a la crisis generada por la pandemia.

A pesar de la presión internacional y el giro de los acontecimientos si Google lo rechaza, el gobierno está presentando el proyecto de ley a la asamblea para su validación. Se prevén multas de varios millones de dólares para reprender las infracciones de los gigantes de Internet en territorio australiano.

Un enfrentamiento con resultado incierto

A pesar de la soberanía nacional, el gobierno australiano no es un ganador en este enfrentamiento con Google. La iniciativa australiana cautiva a muchos países donde los medios experimentan los mismos problemas de ingresos publicitarios inexistentes. El proyecto de ley convertido en ley, al obligar a Google a pagar a los medios por el uso de sus extractos, corre el riesgo de empeorar la situación con la deserción del gigante estadounidense.

Se requieren grandes grupos digitales para monitorear las violaciones de derechos de autor perpetradas por los usuarios de sus plataformas, como YouTube. A la espera del resultado de la disputa, Google deberá abstenerse de impedir que los australianos accedan a la información local. Advertencia a la que Google responde que contribuye en gran medida al desarrollo de los medios australianos.